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    lunes, 15 de junio de 2015

    Las infidelidades de los Hombres y las Mujeres

    La infidelidad puede estar motivida por una ausencia atención por parte de una de las partes, monotonía, insatisfacción sexual, etc…

    La infidelidad de la mujer siempre ha sido más reprobable que la del hombre, porque las sociedades machistas se resisten a reconocer que también las mujeres pueden serle infieles a su pareja. Los hombres que piensan que sólo engañan ellos, deberían estar más atentos.

    Las estadísticas lo confirman: cada día más mujeres son infieles. Según un estudio del Dr. Bob Lanier, el 22% de las mujeres admite haber tenido relaciones sexuales engañando a su pareja.
    Una sexualidad deficiente, la necesidad de sentirse apreciada o por venganza, son de las mayores causas de infidelidad femenina.

    A lo largo de la historia, la mujer ha sido económicamente dependiente del hombre y ha cuidado directamente a los hijos, por lo tanto ha necesitado a un hombre que le dé la máxima seguridad. Sin embargo, hoy la mujer del siglo XXI es económicamente independiente y tiene pocos hijos, por eso más que seguridad, busca admirar a una pareja competitiva. El hombre fracasado o sin iniciativa ya no responde a sus expectativas, es entonces cuando busca fuera y en muchas ocasiones lo encuentra en su lugar de trabajo.

    Hay mujeres que salieron a marcar un terreno de exclusividad masculina. Pero lo hacen sin alarde, ni necesitan del oído del otro para agrandar la experiencia. Ellas ni siquiera se molestan en contar detalles. Algunas son discretas, pocas sienten culpa. Eso sí, todas lo disfrutan y lo viven como “una oportunidad”. La infidelidad femenina empieza a naturalizarse en una sociedad marcadamente machista.

    Algunas de las causas que enumera la Dra. Shere Hite, conocida mundialmente por sus investigaciones e informes sobre sexualidad son;
    Baja autoestima. Casi todas las mujeres que son infieles se sienten solas y aisladas de su pareja.
    La necesidad de sentirse apreciada. El 60% cree que mantener relaciones fuera de la pareja es por tener una persona que las aprecie de un modo especial y así reafirmar su propia identidad.
    Una sexualidad deficiente. El 21% de las mujeres siente que el motivo de sus aventuras amorosas es una sexualidad en poca cantidad o en poca calidad con la pareja.
    Por vengarse de la pareja. El 7% de las mujeres tiene aventuras sexuales porque sus parejas las han tenido primero, y eso las enfurece y las devasta.

    Cómo evitar la infidelidad. No existe ningún medio de impedir el adulterio, sin embargo sí es posible hacer difícil que suceda. Esta única forma consiste en amarse de verdad, nada más. Cuando la pareja siente un amor de verdad, no corre gran riesgo.

    Ahi les dejo un dato adicional
    En Estados Unidos existe una empresa que vende un detector de semen que se puede aplicar en la ropa interior, la piel y todo tipo de prendas. Según su publicidad, esta prueba de infidelidad en tan sólo cinco minutos detecta restos de semen en cualquier material.
    La infidelidad no sucede espontáneamente, siempre hay motivos que la provocan. La lista de razones es interminable, pero los sexólogos especialistas en terapia de pareja coinciden en que en todas se intenta satisfacer las carencias en la pareja.

    Las más comunes son: Sentirse devaluado, al recibir una atención menor por parte de su pareja; Monotonía. La rutina y la ausencia de sorpresas conlleva a un aburrimiento sentimental; Vida sexual deficiente. El sexo es un elemento esencial en la pareja y si éste es defectuoso, quien se siente insatisfecho tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja. En el caso de los hombres, no es aceptado un cambio físico de la pareja; Falta de comunicación y diálogo; Búsqueda de nuevas sensaciones al acabarse la seducción del enamoramiento; Pérdida de libertad, al ser la pareja asfixiante; Idealización de la pareja; Permisividad de la pareja; Ausencia de personalidad de una de las partes; etc.

    Para casi todas, la lealtad es muy valorada, pero muy difícil de cumplir. No es una batalla ganada o, mejor dicho, ni siquiera es una batalla.
    Significa, para los especialistas en el tema, hacerse cargo del deseo y probar : tres de cada diez mujeres argentinas confesaron haber sido infieles en algún momento.

    Según revela la encuesta sobre infidelidad que realizó D’Alessio Irol, los espacios que ya tienen impronta femenina también incluyen a las relaciones de pareja.

    Ya no buscan en el otro la contención que sus novios o maridos dejaron de darles.
    Lo que las motiva es el atractivo físico del “tercero en discordia”.

    Los hoteles están primeros en el ranking de encuentros y la casa de él, en segundo lugar. Y las mujeres no dejan huella: sólo dos de que cada diez dicen que fueron descubiertas .

    La infidelidad, desde el punto de vista psicológico, indica un debilitamiento de los lazos emocionales que unen a una pareja y que en general se vive como una traición.
    La novedad es que la culpa, a contramano de otras épocas, ahora está ausente: menos de la mitad dijo haberse sentido culpable.

    Fabiana Porracín, psicóloga y antropóloga, lo celebra: “Es que ese es el sentimiento que sirve para que se obedezcan los mandatos sociales y familiares.
    Que la mujer se esté sacando de encima el concepto de sexo como prohibición, como algo vergonzante, habla de la autodeterminación de la mujer. Ese es el camino hacia la igualdad”.
    Vale la pena aclarar que esto no ocurre cuando el compañero es posesivo o celoso: en una relación machista, una sospecha de infidelidad puede terminar en tragedia.

    León Gindín, profesor de Sexualidad y Salud de la Universidad Abierta Interamericana, prefiere hablar de “relaciones simultáneas dentro de la pareja” y dice que en resultados, la encuesta se quedó corta.

    “Que la mujer sea más discreta no quiere decir que sea más fiel.. Mientras ellos lo cuentan, ellas se lo reservan”, señala el sexólogo.
    Pongamoslé que se llama Sandra. Sus 34 años son reales, al igual que el tiempo que lleva de novia: seis. “Y resulta que un día me crucé con un amigo de la secundaria. Nos intercambiamos mails y a los días nos vimos. Lo vi maduro. Terminamos en la casa de él, a los besos”, cuenta.
    La relación con su pareja no se enfrió, todo lo contrario.
    Muchos de los “juegos” que recreaba con aquel compañero de la secundaria, los experimentó con su novio.

    Y todos contentos. “Es que para muchas parejas, aunque la mujer no confiese la infidelidad, es un aire fresco en la relación. Sirve para reparar. La infiel no deja de amar a su pareja, simplemente va a buscar lo que le falta: el cortejo que antes estaba y ahora no, por ejemplo.
    Esa nueva relación le cambia el humor, la pone linda”, explica Silvina Valente, ginecóloga y sexóloga del hospital de Clínicas y miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.

    A pesar de este nuevo escenario que plantea libertades, la mujer sigue siendo fácil de estigmatizar.
    “Al hombre mujeriego se lo admira, se lo felicita. Pero la mujer que despliega sus deseos es una puta, una mala mujer. Y ni hablar si está embarazada. Ahí ya no hay insulto que alcance para denigrarla”, observa la psicóloga Adriana Guraieb, de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

    Estadísticas
    En promedio, las estadísticas de infidelidad aseguran que el 60% de los hombres son infieles, y que el 40% de mujeres les sigue los pasos. Para Sexole, el primer estudio sobre conductas y preferencias sexuales de usuarios de internet en España, las mujeres son más infieles que los hombres (50% frente al 44%) y también más apasionadas: un 65% exterioriza más las emociones en el momento del clímax, frente a un 27%. El estudio de Journal of Couple and Relationship Therapy asegura que entre un 45 y un 55% de las mujeres casadas son infieles.

    Sin embargo, la percepción de infidelidad entre los hombres y las mujeres es diferente, para el 50% de las mujeres el cibersexo no es infidelidad (el 80% de los hombres piensa igual). Un 81% de las mujeres confiesa que coquetea con sus compañeros de trabajo, y dos de cada tres aseguran que tienen pensamientos sexuales con ello. Según una encuesta de Sigma Dos, un 20% de las mujeres españolas declara que no engaña a su pareja "pero estaría dispuesta a hacerlo si tuviera la oportunidad". Según una encuesta realizada por el Instituto DYM el 20% de las españolas de entre 18 y 35 años han sido infieles alguna vez.

    Según algunas encuestas, las estadísticas marcan que los hombres, en un 56%, no rechazan una aventura cuando se presenta la oportunidad. Se trataría de varones que, en general, tienen un matrimonio bien avenido. En cambio, el 35% de las mujeres aceptan tener una infidelidad, muchas veces, para denigrar al varón por sentirse poco apreciadas, desatendidas, desvalorizadas, por no sentir la mirada de su pareja, o porque están inmersas en una relación asfixiante. Por el contrario, el hombre engaña como una forma de castigo, por la desvalorización que siente por sí mismo o para denigrar a la mujer desde el punto de vista sexual.

    La infidelidad en las nuevas generaciones cada vez es menos aceptada…
    En el estudio de UC-Adimark se observa que las nuevas generaciones, tanto hombres como mujeres, condenan más la infidelidad que los adultos maduros. Así, mientras que el 29% de los hombres entre 45 y 54 años está de acuerdo con la idea de tener una relación paralela al matrimonio, los encuestados entre 18 y 24 años sólo lo están en un 15%. Y en el caso de las mujeres, el 11% de las consultadas entre 45 y 54 años declara estar de acuerdo, cifra que baja hasta un 5% en el resto de los tramos etarios.

    Según una encuesta de la Universidad de Buenos Aires, a un 82% de las mujeres encuestadas lo que más les dolería de una infidelidad es que su pareja se enamorara de la otra persona, cosa que sólo mortifica al 52% de los varones. A un 44% de éstos, en cambio, los ultraja la sola idea de un encuentro sexual, así sea ocasional, de su pareja con otro hombre. Apenas un 18% de las mujeres se desvela por el mismo motivo.

    Cuestión de Genes

    El hombre macho tiende a la infidelidad y/o promiscuidad porque biológicamente es polígamo. En el Gen Egoísta, Dawkins indica que la mejor estrategia para el macho humano es hacer creer a su mujer que es fiel, y tener "otras mujeres", con el riesgo de perderla si se entera. Esto se debe a que el gasto biológico del hombre para engendrar un hijo es muy pequeño, similar a calentar una taza de agua. En la mujer tener un hijo supone un gasto mucho mayor, por lo que tiene que escoger con más cuidado a su pareja. A su vez, el periodo de enamoramiento de 4 años, es el necesario para que un bebé sea casi autosuficiente.

    La infidelidad en las mujeres también tiene un origen genético, al conseguir así una mejor descendencia… Un estudio realizado por Spector (sobre 1.600 parejas de gemelas) demuestra que la infidelidad femenina se encuentra bajo una considerable influencia genética y, por ello, la conclusión lógica es que este comportamiento persiste “porque es evolutivamente ventajoso para la mujer”, según palabras del propio Spector. Según el estudio, si entre dos hermanas mellizas una tiene una historia de infidelidad, el porcentaje de que la segunda también sea infiel es superior al 55 por ciento. En general, se estima que el 23 por ciento de las mujeres no son fieles. En este sentido, estudios de ciertas tribus indígenas han demostrado que las mujeres que eligen a varios hombres para procrear son más fértiles, y sus hijos tienen mayor índice de supervivencia.

    Esta estrategia sólo funciona con un número reducido de mujeres. Si existiera un grado excesivo de infidelidad femenina”, asegura Spector, “los hombres se darían cuenta. Con la consecuencia del abandono e incluso el asesinato de madre y cría”.

    Un estudio realizado por los profesores en la Universidad de Nuevo México, ha demostrado que las mujeres son sexualmente más activas pocos días antes, durante y después de su período de ovulación. Los resultados muestran que las mujeres presentan mayor interés sexual y fantasías hacia el resto de los hombres –no hacia su pareja– cuando son fértiles que cuando no lo son”. Investigaciones realizadas en varios países han revelado que el 10% de recién nacidos no ha sido concebido por quien dice ser el padre.

    La Fundación Futuro realizó un estudio en el que se presentaba que 57 de cada 100 mujeres casadas en el estrato socioeconómico alto han tenido una relación extramarital durante su vida matrimonial. Este giro se ha dado, según su visión, por la nueva forma que tiene la mujer de vivir su sexualidad…

    El texto de la sicóloga alemana Gisela Runte ya ha causado todo un revuelo a nivel internacional, porque la experta resume su libro, con un párrafo que saca roncha: “Parafraseando a Demóstenes, podríamos decir que las mujeres usan a un hombre para la alimentación de sus hijos, a otro para sus relaciones sexuales y quizás a otro para conversar”.

    La autora afirma en su libro que las crisis de pareja, el deseo de tener experiencias nuevas o la insatisfacción sexual son las motivaciones más importantes para que la infidelidad de las mujeres.

    La autora alemana entrevistó a mujeres de 28 a 56 años para buscar las razones que las llevaron al engaño y la pregunta central parece ser: “¿son las mujeres románticas, anhelantes de un amor puro para toda la vida, en continua búsqueda de un padre para sus hijos? Falso, la infidelidad femenina es un hecho y mucho más frecuente de lo que imaginamos”, dice Runte.

    Una afirmación que, al menos, en Chile ya tiene cifras concretas, porque una encuesta hecha por el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana (CEOC) de la Universidad de Talca a 400 mujeres de Santiago reveló que el 58 por ciento había sido infiel alguna vez. De ellas, el 65 por ciento tuvo un amante sólo por una noche, mientras que el 10 por ciento reconoció tener un romance paralelo a su relación.

    Las diez razones que da Gisela Runte
    Dos sicólogas chilenas comentan los resutados del bullado libro de Gisela Runte y comparan sus resultados con las cifras de la encuentra realizada en ese país, recientemente.

    Insatisfecha sexual:
    Las entrevistadas por Runte señalaron que tras intentar revivir las relaciones sexuales con sus cónyuges y frente al desinterés de ellos, su opción fue buscar un amante.

    En Chile, el 17 por ciento de las mujeres considera la insatisfacción sexual como una causa de infidelidad. Esto concuerda con un estudio hecho en abril por CEOC, en el cual el 37 por ciento de las mujeres reconoció fingir orgasmos y 18 por ciento dijo no estar satisfecha con su vida sexual.

    Mujer vengadora:
    A veces la infidelidad femenina es una reacción ante la traición de la pareja, dice Muriel L’Oisseau, sexóloga y académica de la U. Diego Portales de Chile, al comentar con el diario chileno La Tercera el libro de la experta alemana.

    En ese mismo diario se publicó un testimonio muy elocuente de una mujer de 45 años que confesaba que tenía un amante porque su marido era “trabajólico e indiferente; no es un hombre malo ni mal padre, pero siento que es sólo una compañía, no alguien que me haga feliz”.

    La oportunidad de las vacaciones:

    Según la autora alemana, Gisela Runte, las vacaciones ofrecen una seria posibilidad de coquetear y quizás concretar algún encuentro romántico extramarital. Al menos así lo confesaron gran parte de sus entrevistadas.
    Según Runte, los lugares de vacaciones suelen ofrecer incentivos que la rutina no tiene. “Las diferencias climáticas y las culturas excitan los sentidos”, afirma. Estas suelen ser aventuras fugaces que muchas veces duran una noche. Según la encuesta hecha en Chile, es justamente una sola noche lo que suele durar el 65 por ciento de las infidelidades.

    En búsqueda del placer:
    Un porcentaje no menor de mujeres en Chile (27 por ciento) justifica la infidelidad femenina como una búsqueda de experiencias nuevas. “Generalmente son mujeres más jóvenes que ven en los amantes una oportunidad de ganar experiencia en su vida sexual. Pasados los 35 ó 40 años la decisión de explorar la sexualidad pasa por permitirse sentir curiosidad por cosas no vividas antes. Una paciente define bien este punto, dice que para ella la infidelidad es como una asignatura pendiente”, dice la sicóloga Marta Soto, académica de la U. Andrés Bello, al diario chileno.

    Hacia la ruptura matrimonial:
    La crisis de pareja fue la razón más recurrida por las mujeres que participaron en la encuesta chilena. El 38 por ciento de ellas la indicó como la causa de la infidelidad.

    La sexóloga Muriel L’Oisseau dijo al diario La Tercera, que cuando una mujer busca un amante suele deberse a que algo no funciona entre los cónyuges, ya sea en el ámbito sexual o emocional: “Ahora, si una mujer confiesa a su pareja que tuvo una aventura, quizás esté buscando terminar la relación. Los hombres, en general, no toleran bien la infidelidad de la mujer. Sin embargo, hay casos en que la relación se fortalece”.

    Confidente y amante:
    Muchas mujeres, dice Gisela Runte, separan lo que significa el esposo de lo que significa su amante. Para ellas, éste es el sexo y el cónyuge el compañero para toda la vida. La autora cuenta el caso de Sara, quien busca amantes para vivir su sexualidad, aunque para ella la base de una relación es tener una buena amistad, como la que tiene con su esposo.

    Temor al compromiso:
    Una razón muy recurrida por los hombres para justificar su infidelidad, pero en las mujeres también existe. Gisela Runte afirma que la falta de madurez, el temor al compromiso o simplemente las ganas de tener más aventuras en la vida son razones que, según las expertas, explicarían este tipo de engaños.

    Sentirse deseada:
    Elsa (36) confiesa en el libro de Runte que su marido prefiere trabajar en su PC que verla desnuda. La falta de interés de la pareja es una razón para buscar un amante. Según la sicóloga Marta Soto, es común escuchar entre las mujeres que el amante les dice que están bellas y las llena de agasajos y que les dan toda la atención que sus parejas no les entregan.

    Madre y ¿mujer?:
    A veces los hombres olvidan que tienen una mujer y no sólo a la madre de sus hijos al lado, comentá la sexóloga chilena Muriel L’Oisseau. La faceta de mujer pasional y atractiva suele ser revivida a través de un amante: “Mi marido me dijo que no podía hacer conmigo las mismas cosas que antes, que era mamá, que le daba cosa. Me sentí pésimo. Hasta te hace sentir como desubicada por querer jugar en la cama. No he sido infiel, pero hay un amigo que me encuentra atractiva… y eso es súper excitante”, dice uno de los testimonios recogidos por el diario chileno.

    Infidelidad platónica:
    La infidelidad platónica es más frecuente de lo que se cree, indicó la experta Marta Soto al mismo diario. Incluso, muchas mujeres utilizan a este amante ficticio para excitarse. “Ellas fantasean con tener una relación con hombres que no existen, pero también con personas que están en su entorno más cercano. No llegan a concretar nunca este amor platónico, porque es realmente imposible o porque no se atreven a saltar las barreras que implica ser una mujer infiel”, dijo la experta.

    El remordimiento después de la infidelidad:
    Pero este placer no es gratis. Tanto el texto de la alemana como la encuesta realizada en Chile, muestra que las mujeres que son infieles sienten un gran remordimiento.
    De hecho, la encuesta hecha por la U. de Talca muestra que el 60 por ciento de las encuestadas cree que las mujeres sienten remordimientos después de una infidelidad.

    “La decisión de ser infiel es seria. Sin embargo, a menudo hay otro asunto de importancia y que pesa en las conciencias de las mujeres: cómo vivirán con ella una vez ocurrida. Deben decidir si quieren o no hacer público su secreto”, comentó Gisela Runte en su libro.
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    1 comentarios:

    1. Agradecido por la oportunidad de poder inscribirme con UDs; espero manter una larga amistad con vosotros gracias

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    Item Reviewed: Las infidelidades de los Hombres y las Mujeres Rating: 5 Reviewed By: El Diario de Aníbal
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