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    martes, 16 de junio de 2015

    La Conjura de UPyD

    En primer plano, Irene Lozano, y detrás Rosa Díez. JAVIER BARBANCHO

    Una novela de espías. Esto es lo que parece la crisis interna que vive UPyD después de que la dirección del partido que lidera Rosa Díez decidiera espiar la cuenta de correo de su ex portavoz en Asturias y ahora diputado de Ciudadanos, Ignacio Prendes.

    En esos correos electrónicos, siempre según la investigación encargada y pagada por el Consejo de Dirección del partido, se gesta una supuesta traición a Díez a cargo de Lozano, Álvaro Anchuelo y Prendes, entre otros. La dirección asegura que el objetivo de estos dirigentes críticos era que "UPyD no pudiera presentar listas electorales en el mayor número posible de sitios, creando al efecto la denominada Plataforma Encuentro, entidad destinada a gestionar listas conjuntas con Ciudadanos".

    [Lea el documento de la investigación]

    Esa es la conclusión que extrae UPyD y así la envió a todos los miembros del Consejo Político (más de 150). Pero leyendo la totalidad de los correos (no sólo los señalados por la dirección) no se saca la misma conclusión.
    Por todo ello, Lozano y tres dirigentes más han denunciado estos hechos a la Comisión de Garantías de UPyD ya que consideran que Díez sólo trata de desprestigiar su candidatura alternativa para ganar así el congreso extraordinario que el partido celebrará el próximo 11 de julio. Por eso, pide su suspensión cautelar para que sea otra la dirección que coordine el cónclave.
    ¿Existió esa supuesta 'traición'? ¿Quién participó? y ¿cómo lo descubrió la dirección? Según el documento de la investigación de UPyD, realizado por la empresa Forest Digital, encargada de indagar sobre competencia desleal y espionaje industrial, entre otros aspectos, hubo una "actuación coordinada de Ignacio Prendes -dado de baja de UPyD desde el pasado 9 de abril- y ciertos miembros del partido para desarticular las listas electorales de UPyD y forzar una coalición con C's".

    Los inicios

    La cronología de esta presunta conjura comenzó el 8 de abril cuando el partido descubrió "de forma accidental" que la representante de C's anta la Junta Electoral de Asturias para las elecciones del pasado 24 de mayo era María José Fernández Calvo, secretaria de Prendes en la Junta General del Principado. Ante las sospechas de UPyD de que Prendes había iniciado una negociación con Ciudadanos, se ordenó de forma urgente que se le diera de baja como afiliado del partido.

    Y así se hizo, sin abrirle expediente previo y sin ni siquiera comunicárselo personalmente. Rosa Díez en persona le destituyó vía Facebook desde su casa en Sodupe (Vizcaya). Al mismo tiempo, el partido le envió un correo con su baja automática. A los pocos minutos, le cerraron la cuenta, con lo que él nunca pudo leerlo.

    Tras la expulsión fulminante de Prendes y la orden de revocación de sus claves de acceso al correo de UPyD, el partido llamó a la empresa Forest Digital, compañía encargada de investigar no sólo espionaje industrial sino también encargada de indagar en conflictos en entornos digitales.
    Forest Digital realizó lo que se llama "una copia forense" ante una notaria. Los técnicos de la compañía descargaron de los servidores informáticos de la empresa que gestiona el correo de UPyD, Trimedia, los 'mails' del buzón de correo de Prendes. Pero no sólo los suyos, sino también los correos recibidos, la mayoría desde cuentas privadas de Gmail y de otras plataformas.
    Según al dirección de UPyD, podían hacerlo porque "la cuenta de correo electrónico facilitada es propiedad de UPyD y su uso se autoriza al usuario con el objeto, exclusivamente, de facilitar la comunicación en el desarrollo de las tareas encomendadas". Su argumentación es la misma que utilizan las empresas que espían el correo de sus empleados, con la diferencia de que ni UPyD es una empresa, ni sus dirigentes son empleados, según afirman los espiados.
    Además, ninguno de los 15 correos que, supuestamente, prueban la traición los escribió Prendes, ni salieron de ninguna dirección de UPyD, sino desde cuentas privadas.

    La búsqueda ciega

    La copia quedó materializada cuatro días después de la baja de Prendes, el 13 de abril, en presencia de la notario Ana López-Monis, la cual garantizó que Forest Digital no manipuló ninguno de los documentos. Así, la empresa realiza una criba selectiva basada en el análisis denominado 'búsqueda ciega', que consiste en definir una serie de palabras clave que se buscan en dichos archivos. En este caso la búsqueda se realizó sobre Coalición, Ciudadanos/C's/Ciutadan, Plataforma, Encuentro AND Plataforma, Proyecto y Congreso.
    La búsqueda dio como resultado 15 correos electrónicos, ninguno escrito por el propio Prendes. Eran 15 mensajes que él recibió o en los que estaba en copia y que fueron enviados por Irene Lozano y otros dirigentes como Rodrigo Tena, Álvaro Anchuelo o Luciana Miguel desde cuentas privadas, no del partido.
    Según el informe pericial de Forest Digital, la intención de todos ellos era crear un "nuevo partido" con una estrategia que contemplaba la "desarticulación de las listas de UPyD y la creación de otra entidad ('Plataforma Encuentro') cuyo fin es elaborar listas conjuntas con Ciudadanos tanto para las elecciones municipales como para las autonómicas como para las posteriores elecciones generales".

    Los correos de "la conjura"

    Los correos, según el documento, comienzan el 30 de marzo en un 'mail' remitido por Rodrigo Tena, miembro del Consejo de Dirección de UPyD desde 2014, a Prendes, Lozano y Anchuelo y otros, como Félix Ortiz, de la Comisión de Garantías, y Luciana Miguel, de UPyD Segovia, en el que bajo el título 'ideas' escribe los siguiente:
    "Hay que actuar coordinadamente, por imagen y por eficacia. Hay que constituir simultáneamente una corriente interna y un partido nuevo. La corriente interna permanece en UPyD y busca cambiar la estrategia del partido para el próximo Congreso. Por su parte, el partido nuevo pacta listas electorales con C's allí donde pueda. A este partido solo se suman los candidatos que van en las listas. El partido está constituido, sólo falta cambiarle el nombre y eso lo hacemos enseguida. La idea es que si ganamos el Congreso, UPyD absorbe al nuevo partido. El resultado final en caso de victoria y absorción es que UPyD ha pactado con C's en estas municipales, y está en coalición con ellos en CCAA y en algunos Ayuntamientos. Y en perfectas condiciones para pactar en las generales".

    Esta estrategia iba en contra de lo que había decidido el Consejo Político de UPyD, que rechazó dialogar con Ciudadanos para tratar de llegar a un acuerdo electoral.

    Los correos continúan y el mismo 30 de marzo Anchuelo escribe a Prendes y a Lozano otro correo titulado Algunas ideas para la reunión. En él, según la investigación, Anchuelo insta a que todo se mantenga en secreto. Añade, además, que Albert Rivera, líder de C's, debería "saberlo y estar de acuerdo".
    El 1 de abril, Lozano contesta y remite un 'mail' a Prendes y al resto titulado El acta de la reunión de ayer indicando que "mucha discrección con este papel. Contiene nuestra estrategia. Y adelante con los faroles".
    Los correos continúan y el 5 de abril Lozano vuelve a escribir y remite al resto las reflexiones que, a su vez, le ha mandado un "amigo que se dedica a esto del Storytelling político" respecto al nombre de la citada Plataforma o, en su caso, partido político. En ese mensaje concluye que la mejor opción es la denominación de 'Encuentro'.

    Un días después, Lozano les volvió a escribir e insiste en que "también sería importante rematar las gestiones para registrar el nuevo partido, pues en estos momentos, dada la precariedad de nuestra posición interna, creo mejor afinar el nombre del partido. Al final, de un modo u otro, la plataforma será coyuntural y sospecho que el partido no". Tras este último correo, tres días después, Prendes es expulsado de forma fulminante y la dirección decide espiar su cuenta.

    Las víctimas del espionaje explicaron a este diario que en sus mensajes están barajando las distintas opciones que pueden seguir ante la deriva emprendida por la dirección, entre ellas la posible constitución de otro partido. Así lo han expuesto en una denuncia enviada el lunes a la Comisión de Garantías.
    En la misma, denuncian la manipulación de los correos electrónicos y la desaparición de la parte de los mensajes en las que hablan de "salvar UPyD" o de "cambiar el rumbo" de la formación. En su opinión, la única intención tanto del espionaje como de la posterior difusión de los correos es desprestigiar la candidatura alternativa que representan en la lista que van a presentar al Consejo de Dirección.
    Fuentes jurídicas consultadas por ELMUNDO.es aseguran que este rastreo u posterior difusión de los correos -los mismos llegaron a varios medios de comunicación, entre ellos EL MUNDO, a primeros de junio- pueden constituir un delito de vulneración del secreto de las comunicaciones y del derecho al honor y a la intimidad. Delitos penados con hasta cinco años de cárcel.

    De momento, ninguno de los espiados ha interpuesto una querella criminal contra Rosa Díez o contra el Consejo de Dirección, a pesar de que lo han valorado. No han querido hacerlo pra que este asunto no se judicialice e interfiera en el congreso extraordinario que elegirá una nueva dirección de UPyD el próximo 11 de julio. Eso sí, no descatan hacer lo después de que termine el congreso si sus abogados consideran que hay indicios graves de delito, como ahora sospechan.

    Fuente: elmundo.es
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